PADRES

Papás de dos mellizos

Somos los papás de dos mellizos prematuros de 31 semanas. Ambos han recibido atención temprana desde los dos meses. Durante todo este tiempo (más de un año) Lorena ha estado acudiendo a nuestro domicilio porque creemos que el mejor entorno para recibir esta atención es la propia casa: los peques están en un entorno que conocen, cerca de papá y mamá y rodeados de sus juguetes. Además no hay que llevarlos de aquí para allá, lo que les evita un montón de molestias y nos permite seguir un horario normal de baños y cenas. En casa les hemos creado un pequeño espacio en el que juegan habitualmente y que reconocen como propio, y es ahí donde Lorena trabaja con ellos.

Hemos tenido oportunidad de comparar el trabajo a domicilio de Lorena con la terapia en un centro público de atención temprana. Para empezar este servicio público nos fue concedido tras un año en lista de espera, un tiempo inaceptablemente largo para un bebé con problemas diagnosticados. Además, el tiempo de terapia en el centro público es de sólo 30min por sesión, insuficiente a nuestro modo de ver teniendo en cuenta que casi siempre los 30min se acortan por factores ajenos a nosotros. También hemos notado que el peque "se suelta menos" en el centro porque el entorno le resulta ajeno y un poco frío, nota que no está en casa y eso influye en su actitud.

En general, estamos convencidos de que muchas de las cosas que han logrado nuestros peques se deben en buena parte al trabajo, dedicación y experiencia de Lorena. Y después de conocer otros servicios creemos que hemos elegido la mejor opción para nuestros bebés. ¡Un saludo!

Una mamá

El hecho de que Babyfeel estuviera en mi casa nos ha dado mucha confianza y tranquilidad, especialmente en los inicios del desarrollo donde no sabíamos que le pasaba, que necesitaba, que era lo mejor para ella, dónde teníamos que recurrir.

Los primeros días eran de adaptación, aterrizaje en mi casa, conocer a nuestra pequeña, ver que necesitaba, y poco a poco fue surgiendo la confianza y exigencia que ella estaba necesitando.

Lo mejor es que nuestra hija estuviera en su entorno, su casa, su cuna, sus juguetes, sus padres también con ella y a la vez Lorena explicándonos cada movimiento que hacía con ella, cada tipo de estimulación que estaba haciendo, que para nosotros es un mundo totalmente desconocido y que con el tiempo vas aprendiendo , descubriendo y profundizando.

Lo mejor: Ver el cariño que transmite uniéndolo a la exigencia que tiene con la niña, totalmente necesaria y que te hace ver que es lo mejor para ella, da igual que proteste, que este cansada.... Hay que seguir Adelante para que avance...... Hasta que al final conseguimos que empezara a gatear.... No sin antes pasar por el que empezara a centrar la vista, levantar los brazos, elevar las piernas, volteos,.......

Sin dudar recomendamos tener esta experiencia, no solo enriquece a nuestros bebes, nos aporta a nosotros mismos, nos da seguridad y confianza a la hora de tratarlo, quererlo, mimarlo, exigirle y es algo que te queda para siempre.